Escáner estático o SLAM: cuándo usar cada uno
Los dos dan una nube de puntos, pero resuelven problemas distintos. Una guía breve para elegir.
Qué hace cada uno
Un escáner láser estático (terrestre) se coloca sobre un trípode y mide millones de puntos desde cada posición. Se mueve de estación en estación y después se registran los escaneos entre sí, con dianas, con geometría solapada o con ambas.
Un escáner SLAM (localización y mapeo simultáneos) se lleva en la mano, en una pértiga o en una mochila mientras caminas. Calcula su propia posición a partir de lo que ve mientras se mueve, así que captura de forma continua, no estación a estación.
Cuándo conviene el escáner estático
- Necesitas la máxima precisión y el mínimo ruido: fachadas, detalles estructurales, control de movimientos.
- El resultado tiene que encajar con precisión en una red de control topográfico.
- Espacios grandes y abiertos, donde pocas estaciones cubren mucha superficie.
Cuándo conviene SLAM
- Interiores con muchas estancias, escaleras y cambios de nivel: recorrerlos andando es mucho más rápido que montar decenas de estaciones, siempre que haya suficiente geometría alrededor para que el sistema se oriente.
- Necesitas una cobertura rápida y completa y es aceptable algo más de ruido que en un escaneo estático, por ejemplo para estudios de espacios o fases iniciales de diseño.
- Lugares en los que no puedes estar mucho tiempo.
Qué vigilar con SLAM
- En un recorrido largo se acumulan pequeños errores (deriva). Cierra bucles volviendo a pasar por zonas ya escaneadas y, cuando puedas, incluye puntos de control.
- Le cuesta más mantener su posición en pasillos largos y uniformes, en espacios abiertos y en zonas sin rasgos. Son los sitios que conviene planificar con más cuidado o apoyar con puntos de control o con algunas estaciones estáticas.
- La nube tiene más ruido, así que los elementos finos y los detalles pequeños son más difíciles de dibujar.
Combinar los dos
En muchos levantamientos de edificios la respuesta práctica es usar ambos: estaciones estáticas para las fachadas y las zonas clave, enlazadas con el control, y SLAM para los recorridos interiores, registrado en el mismo sistema de coordenadas. Revisa el solape entre las dos nubes antes de dibujar nada.
Una regla sencilla
Si la pregunta principal es con cuánta precisión, empieza por el escáner estático. Si es con qué rapidez y qué tan completo, piensa en SLAM. En cualquier caso, comprueba la nube con algunas medidas independientes.